Técnica del Plasma Rico en Plaquetas (PRP)


Técnica de plasma rico en plaquetas

La técnica consiste en utilizar una pequeña cantidad de sangre del paciente y separar la porción de sangre y plasma en donde existe la mayor concentración de plaquetas, que luego se estimulan para potenciar su función regeneradora. De esta manera, aprovechando las propiedades de las proteínas de las plaquetas y el plasma sanguíneo que el propio organismo produce, regeneramos y reparamos los tejidos dañados.

 

Esta peculiaridad de las proteínas de origen plaquetario, hace que se conviertan en un tratamiento que acelera el proceso de restauración de los tejidos implicados consiguiendo recuperar mucho antes las lesiones, incluso en la mitad de tiempo.

 

Su utilización en ODONTOLOGÍA favorece una cicatrización más rápida y predecible, disminuyendo no sólo el dolor postoperatorio sino también los riesgos de infección. Además, excluye el riesgo de rechazo, ya que se elabora con células del propio organismo. Por este motivo, puede aplicarse en todo tipo de pacientes, estando especialmente indicados en aquellos pacientes que presentan problemas de cicatrización.

 

 

¿Cómo se hace?

Plasma rico en plaquetas

Es una técnica mínimamente invasiva que se realiza de forma ambulatoria. Se le extrae al paciente una pequeña dosis de sangre similar a una analítica común (entre 2 y 8 mililitros) con una pequeña aportación de anticoagulante. Esa sangre se somete a un proceso de centrifugado que permite separar la fracción más rica en plaquetas que contiene los Factores de Crecimiento y proteínas.

Posteriormente se separa la parte más rica en factores de crecimiento descartando el resto, se le añade cloruro cálcico para liberar los factores de crecimiento plaquetarios y se inyecta directamente en la zona lesionada por vía articular o muscular.