Disfruta de la comida. ¡No vayas al dentista!
(Entre nosotros) Una de las cosas con las que más disfrutamos es la comida.
Como lo estás leyendo:
- Probar restaurantes nuevos.
- Darnos algún caprichito gastronómico.
- Disfrutar de un buen vino (somos más del “blanco”).
- Sentir esa explosión de sabores en la boca.
- Probar nuevas texturas.
- La mezcla del dulce y el salado.
No queremos pensar, en el momento en que no podamos hacerlo. No por dinero (que también), sino por nuestra boca.
- Tener que comer cosas blandas.
- Perderme las texturas de los alimentos.
- No masticar bien la comida.
- Y no disfrutar de ello.
Pensamos que no llegamos a ser conscientes, de la importancia de tener una boca en perfectas condiciones. No a nivel estético (que también) sino de salud.
Una dentadura sana, una mandíbula fuerte, unas encías firmes, deberían ser la envidia de cualquiera.
Nos pasamos la vida mirando por nuestro cuerpo, tratando de conseguir un cabello fuerte, unas uñas bonitas, unas piernas definidas…
Pero dejamos en un segundo plano nuestra boca
(y es un completo error)
Lo que no sabemos es que para conseguir todo eso, una buena alimentación es indispensable.
(Y eso pasa por nuestra boca)
Así que, volviendo al principio.
No vayas al dentista si no quieres cuidarte.
Si no te gusta disfrutar de la comida.
No hay edad para disfrutar de las pequeñas cosas, no lo olvides.
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